Loading. Please wait...
search

Módem, router y punto de acceso: en qué se diferencian y cuál cubre mejor tus necesidades

Seguramente hayas oído hablar alguna vez de “router”. El router, ese dispositivo que permite conectar el móvil a Internet y subir fotos a Instagram, leer noticias o ver vídeos en YouTube. ¿Y si te dijéramos que ese router, en realidad, es algo más que un router, que también es un módem?

Hay tres dispositivos principales cuando hablamos de conexiones domésticas y profesionales: el módem, el router y el punto de acceso. Pueden parecer iguales y solemos asociarlos con el mismo dispositivo, pero no es así. Cada uno de ellos cumple una función, función que vamos a conocer hoy.

En Xataka

Cuáles son las diferencias entre Hub, Switch y Router

Módem

El módem es el dispositivo que nos conecta a nuestra operadora y, por tanto, a Internet.

Un módem es un dispositivo cuyo nombre es una simplificación de sus funciones: modular y demodular la señal. El módem es el encargado de conectarte a tu ISP (es decir, a tu compañía de Internet), que a su vez es la que te provee de conexión mediante un cable coaxial o fibra óptica. La función del módem es convertir la señal del ISP, que es analógica, a una señal digital, que es la que entienden los dispositivos, y enviarla al aparato al que esté conectado.

La palabra “módem” viene de sus funciones: MOdular y DEModular

Pero vayamos más allá y veámos cómo funciona. Cuando realizamos una conexión, es decir, cuando transferimos un dato, el módem procesa la información y la implementa en una onda moduladora. Posteriormente, el modulador emite una onda portadora (de mayor frecuencia).

La onda moduladora modifica la amplitud, frecuencia o fase de la portadora (lo que se conoce como modular), obteniéndose así una señal que incluye la información de la moduladora. Cuando el demodulador recibe la onda, “desecha” la portadora y recupera la información de la señal moduladora, es decir, el dato que queríamos transmitir. Muy técnico, pero realmente sencillo.

De ida: ISP > Señal analógica > Módem > Señal digital > Dispositivo

De vuelta: Dispositivo > Señal digital > Módem > Señal analógica > ISP

Router

El router simplemente proyecta la señal y permite que los dispositivos se conecten. Es un puente entre los dispositivos y el módem.

Un router, básicamente, es el periférico que se encarga de llevar la conexión a los dispositivos. Es importante decir que un router no está conectado a Internet, sino que está conectado al módem. Un router per se no vale para nada si no hay un módem que le provea de la conexión a Internet. Es como tener un móvil sin batería: tienes el dispositivo pero no lo que le permite funcionar.

Un router convencional no está conectado a Internet, sino al módem

A diferencia del módem, que solo tiene un puerto, el módem tiene varios puertos, por lo que permite llevar la señal a muchos más dispositivos. Eso se puede hacer de dos formas: inalámbrica (WiFi) o mediante cable (Ethernet). El esquema quedaría de la siguiente forma:

De ida: ISP > Señal analógica > Módem > Señal digital > Router > Dispositivos varios.

De vuelta: Dispositivos varios > Router > Señal digital > Módem > Señal analógica > ISP.

Punto de acceso

Un punto de acceso, en pocas palabras, sirve para llevar conexión a donde no hay. El punto de acceso se conecta a un router, switch o hub por un cable Ethernet y emite la señal WiFi en su rango de actuación. Es importante destacar que no debe confundirse con un extensor de red, que funciona parecido pero no exactamente igual.

En Xataka

La ubicación óptima del router WiFi en casa: dónde colocar el router para mejorar la cobertura y la velocidad de internet

Un extensor de red es un repetidor, es decir, recoge la señal WiFi emitida por el router y la proyecta de nuevo. Por ello, un punto de acceso está más indicado para grandes espacios como oficinas, mientras que un extensor de red puede valer mejor para una casa con dos plantas, por ejemplo.

Siguiendo con los esquemas que hemos ido haciendo hasta ahora, implementando un punto de acceso la ruta sería la siguiente:

De ida: ISP > Señal analógica > Módem > Señal digital > Router > Punto de acceso > Dispositivos varios.

De vuelta: Dispositivos varios > Punto de acceso > Router > Señal digital > Módem > Señal analógica > ISP.

Pero yo no tengo módem y mi router se conecta, ¿por qué?

Porque la inmensa mayoría de ISP, de operadoras, instalan lo que se conoce como “módem-router”, un dos en uno. De esa forma se simplifica la instalación y es más sencillo para el usuario conectarse. ¿Y qué hace un módem-router? Pues exactamente lo mismo que un módem y exactamente lo mismo que un router: interpretar la señal, modularla/demodularla y enviarla/recibirla a/de los dispositivos.

Los módem-router son más versátiles porque simplifican la instalación y el acceso a Internet

En el día a día, cuando hablamos de “router” nos referimos realmente a un “módem-router”. Otro tema es el modelo que instalen las operadoras, que en algunas ocasiones pueden ser modelos básicos que no cubren las necesidades de los más exigentes. Si tienes pocos dispositivos y no usas la red de forma intensiva, con el módem-router de la compañía te valdrá, pero si quieres evitar cuellos de botella o añadir funciones, comprar un router mejor puede ser una buena idea.

En formato esquema, simplemente tenemos que eliminar un ítem de la ecuación:

De ida: ISP > Señal analógica > Módem-router > Señal digital > Dispositivos varios.

De vuelta: Dispositivos varios > Señal digital > Módem-router > Señal analógica > ISP.

¿Cuál me conviene más?

Como has podido comprobar, lo cierto es que los tres dispositivos que contemplamos en este artículo conviven entre ellos. Salvo contadas excepciones, lo más normal es que tengas un módem-router en tu casa, ya que es un dispositivo más versátil. Para un uso medio, doméstico o poco intensivo, con el módem-router irás bien.

Actualmente es raro encontrar un módem suelto por el simple motivo de que no usamos Internet como hace 15 años. Ahora tenemos móviles, tablets, portátiles, consolas, televisores y hasta lavadoras conectadas, por lo que tener un módem que solo ofrece una conexión cableada carece de sentido.

La opción más adecuada para la mayoría de usuarios es un módem-router y, si es necesario, un extensor de red

En cuanto al punto de acceso, si lo que quieres es ampliar la cobertura en tu casa, puedes optar por un extensor de red o, en su defecto, un PLC. Estos dispositivos permiten mejorar el alcance de Internet usando el cableado de la instalación eléctrica. Son dos dispositivos: uno se conecta al módem (o, en la mayoría de casos, al “módem-router”) y otro actúa como punto remoto.

En resumen, para la mayoría de situaciones lo más conveniente es optar por un módem-router y complementarlo con un extensor o PLC si es necesario. Los módems y routers tuvieron mucho sentido hace algunos años, pero actualmente han caído en desuso como dispositivos individuales gracias a los módem-router.

También te recomendamos

Cómo usar el móvil como router WiFi para compartir Internet

Huawei pone a prueba su router 5G CPE: hola streaming en 4K y gaming en la nube

Cómo activar el WiFi Inteligente de Orange en mi router

– La noticia

Módem, router y punto de acceso: en qué se diferencian y cuál cubre mejor tus necesidades

fue publicada originalmente en

Xataka Móvil

por
José García Nieto

.

Powered by WPeMatico

Compártelo en tu red social:

O puedes copiar y compartir este enlace
Related Posts